lunes, 10 de mayo de 2021

UNA PAUSA CONSCIENTE


(I)


Señor, en este punto del transcurso del día

que en tu bondad de nuevo nos has amanecido,

vuelvo hacia Ti, amorosos,

los ojos de mi alma

para darte las gracias que en justicia te debo:


Por mi existencia toda, Señor, te doy las gracias.

Por la existencia de todas las cosas.

Por este día. Por todo el tiempo.

Y por todos los bienes

que vienes derramando sobre mí desde siempre.

Sé que continuamente me cuidas y me alientas,

que soy tu criatura

y que me quieres… solo porque sí.

La vida que me has dado es un regalo hermoso;

no permitas que yo, con mi indolencia,

la eche a perder sin fruto.

...

(II)


Ten piedad de mis culpas. 

Ten piedad de mis fallos y mis debilidades.

Ten piedad de mi culpa cotidiana

de no luchar por Ti lo suficiente.


Por Ti, por quien Tú eres,

el Amor sin medida volcado sobre mí,

a quien todo le debo.


Y también por mí misma, 

este proyecto hermoso

que Tú has trazado sobre mi persona.

Ese ser 

que es el ser que quiero ser,

porque Tú así me has hecho,

porque ése es el ser que soy de veras,

porque Tú así me sueñas 

desde tu eternidad. 


Ten piedad de mis culpas, todas ellas.

Vierte sobre mi vida tu perdón como un bálsamo 

y empapa mi pobreza de tu misericordia.

(III)


Te ofrezco mi persona, con todas sus flaquezas:

mi pensar, mi sentir, mis tareas, 

mis ratos de ocio,

mi relación con todos y con todo.


Te pido que tu luz siempre ilumine

mi actitud ante toda circunstancia.

Que tu fuerza me empuje,

que tu mirada centre mi mente distraída,

que mis actos reflejen, como mi corazón, 

tu amor inalterable.

Que todo lo que haga sea ofrenda en tu honor

abierta siempre a tu Presencia amada.


(…Y ten misericordia, Señor, de cuánto y cómo 

traiciono el compromiso 

que implica este deseo).

...

(IV)


Te encomiendo a los míos, 

todos los que me has dado.

Los míos más cercanos,

los más lejanos, todos.

Los vivos y los muertos.


Los que en cualquier manera 

más o menos intensa, más o menos profunda, 

más o menos directa,  más o menos amable,

pasan, o ya han pasado, 

o han de pasar aún

por este irregular camino de mi vida.

¡Cuida sus trayectorias, 

endereza sus pasos,

llévalos hacia Ti,

no dejes que se pierdan!

Que no falte ninguno el venturoso día

del gran abrazo último y eterno.


Pero en particular te ruego intensamente

por todos los dolientes que encuentro en mi camino,


Pero en particular te ruego intensamente

por todos los dolientes que encuentro en mi camino,

por todos los que sufren la injusticia del mundo,

y por todos aquellos que están pasando ahora,

en este instante mismo,

por momentos vitales especialmente duros.

Da igual que los conozca o no personalmente, 

o si los he olvidado:

Tú sabes quiénes son,

Tú sí que los conoces,

A Ti no se te olvidan..


Todos los que me has dado

los pongo ante tus ojos,

los dejo entre tus manos cuidadosas.

Todos los que me has dado, que son…TODOS y TODAS.

Por todos y por todas te doy gracias.

(V)


Me has otorgado el don inmerecido

de esta profunda convicción sagrada

sobre la que descansa mi paz y mi alegría:

saber que es tu designio para todos nosotros

la dicha en plenitud.


Para todos nosotros, para todas y todos:

Los que fueron antaño,

los que serán después…

Los que están siendo ahora.

Los que están ahora mismo soportando,  

como hábito continuo,

el destierro sombrío de este mundo,

el peso desabrido

del sufrimiento, de la necesidad,

la incertidumbre.

Para éstos te imploro, en especial, 

tu ayuda,

que la vida es difícil y da miedo,

que hay peligro constante 

de extravío y naufragio.

A pesar de mis grandes incoherencias

quisiera evidenciar tu amor ante sus ojos.

Evidenciar tu amor, porque hace tanta falta

evidenciar tu amor en este mundo triste.

Evidenciar tu amor, aunque sea imposible

por mi fragilidad resquebrajada,

por mi debilidad inconsistente,

… por mi frivolidad.

(VI)


Alimenta mi llama y sé mi fuerza.

Y que así, cuando el tiempo 

que me otorgas termine,

no esté desperdiciada tanta gracia en mi vida

sienta yo el gozo íntimo de tu inmensa ternura

por mi pobre persona, esta alma endeble,

y un agradecimiento humilde me desborde

en nueva confianza abandonada en Tí.


miércoles, 5 de mayo de 2021

LA DEMOCRACIA LÍQUIDA

La democracia que vivimos en nuestra época, y no solo en España sino en casi todo el mundo, lo tiene muy difícil para funcionar bien, porque existe un problema fundamental que lo impide: Y es que la condición básica para que se tome una decisión correcta ante cualquier problema o elección, consiste en que el sujeto que ha de decidir, ya sea individual o colectivo, tiene que estar correctamente FORMADO e INFORMADO


-‘FORMADO’: es decir, que su persona tenga calado y profundidad, que sepa muy bien qué es lo que realmente quiere, qué valores prioriza, y qué contenido tienen esos valores (pongamos por caso el valor “libertad”, que ha de aclararse definiendo “de quién” y “para qué”), porque si no, los valores que deben guiar a la sociedad hacia su verdadera conveniencia se convierten en palabras vacías. 

-‘INFORMADO’ que conozca con veracidad la cuestión que se plantea y las circunstancias concurrentes. Si estas dos condiciones no se dan, la decisión que se tome por fuerza estará contaminada de error en un altísimo porcentaje.


Y muchos se rasgarán las vestiduras ante esta irreverencia que sugiere que el pueblo soberano que se expresa en las urnas puede equivocarse: ¡pues claro que se equivoca, con demasiada frecuencia! Yo diría que casi inevitablemente, porque desde las instancias del verdadero poder mundial, cuyo brazo se cuela por todas las rendijas, se lo mantiene intencionada y cuidadosamente sumergido en un caldo de cultivo hecho de banalidad y desinformación.


Sólo veo un desenlace posible a este endiablado nudo, y de momento únicamente a largo plazo: la definición, mediante consenso bien reflexionado de todas las corrientes de pensamiento y tendencias políticas, de aquellos VALORES HUMANOS UNIVERSALES, pocos pero profundos, en los que hay que basar la EDUCACIÓN DE LAS PERSONAS, en lo individual y lo colectivo, para que quieran y sepan buscar la verdad objetiva de las cosas, y tomar decisiones no condicionadas por intereses egoístas ni miedos inventados.


De momento no parece que vayamos por ahí.


https://www.facebook.com/1652405093/posts/10222478398982732/

sábado, 16 de noviembre de 2019

EL JARDÍN DE LA SANGRE (Pedro Miguel Lamet)

EL JARDÍN DE LA SANGRE
(A los mártires de El Salvador)

Se ha quebrado la noche enamorada
en el jardín de sangre de la vida
donde nacieron rosas de una herida
y se enterraron sueños de alborada.

Se pudre en el silencio y sepultada
aquella carne noble y abatida,
mientras pierden los pobres la partida
en la guerra del dólar desatada.

Pero esa voz que calla entre los muertos
sigue gritando al mundo con más bríos
la plenitud que vuestra muerte inicia,

que es hora de cambiar nuestros desiertos
por el mar que anunciaban vuestros ríos:
¡Amor es combatir por la justicia!

Pedro Miguel Lamet

sábado, 28 de septiembre de 2019

Pensamiento hermoso atribuido a Haudrey Hepburn

Cuando se le pidió que revelara sus secretos de belleza, Audrey Hepburn escribió este hermoso texto que luego se leyó en su funeral.


"Para tener labios atractivos, di palabras amables.
Para tener una mirada amorosa, busca el lado bueno de las personas.
Para mantenerte delgado, comparte tu comida con los hambrientos.
Para tener un cabello hermoso, deja que alguien los atraviese con los dedos una vez al día.
Para tener una buena orientación, camina sabiendo que nunca estás solo, porque los que te aman y te han amado te acompañan.
Las personas, incluso más que los objetos, necesitan ser reparadas, despertadas, deseadas y salvadas: nunca te rindas con nadie.
Recuerda: si alguna vez necesitas una mano, la encontrarás al final de ambos brazos.
Cuando crezcas, encontrarás que tienes dos manos, una para ayudarte a ti mismo, la segunda para ayudar a los demás.
La belleza de una mujer no está en la ropa que usa, en su rostro o en su forma de arreglarse el cabello. La belleza de una mujer se ve en sus ojos, porque esa es la puerta abierta a su corazón, la fuente de su amor.
La belleza de una mujer no reside en su maquillaje, la verdadera belleza de una mujer se refleja en su alma. Es la ternura lo que da amor, la pasión que expresa.
La belleza de una mujer crece con la edad "
.................

[No sé si será verdad que esto lo escribió Audrey Hepburn, porque muchas veces se atribuyen, y más por internet, anécdotas y textos a gente notable que no los ha protagonizado.  Pero quien lo haya escrito, sea quien sea, ha expresado un pensamiento muy hermoso.
En cualquier caso, de esta mujer, bella de alma y cuerpo, me resulta muy creíble.]

sábado, 5 de enero de 2019

Dicotomía



- Tú  O  Yo: la fórmula de la competitividad.
Desde luego, el pilar básico del capitalismo, en cuya forma neo-ultra-liberal hoy triunfante, dedicado únicamente al objetivo central de producir Dinero, vemos continuamente atropellar vida y derechos por todas partes y en todos los aspectos.
Tú o yo: la lucha permanente por la supremacía del más fuerte. La ley de la selva. Comer o ser comido. Hobbes, ‘el hombre es un lobo para el hombre’.
Tú o yo: Crecer y hacerme grande, crecer y hacerme fuerte, porque el pez grande se come al chico, porque la fuerza es la fuerza del dinero, y la fuerza del dinero es el Dominio, la fuerza del dinero es el Poder: Yo te puedo. Yo te subyugo. Yo sobre tí.

- Tú  Y  Yo: la fórmula de la cooperación.
Tú y Yo somos al unísono, somos ayuda mutua y solidaridad. Somos equivalentes, porque ‘tú y yo’ es igual que ‘yo y tú’, porque: ‘hoy por tí, mañana por mí’, si es que lo necesito.
Tú y Yo somos juntos, somos corresponsabilidad, somos colaboración, somos relación y sociedad humana.
Tú y Yo, al mismo nivel, somos crecimiento auténtico, personal y colectivo.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Barquitos de juguete a vida o muerte



Barquitos de juguete, así de frágiles, 
como los de papel sobre la piedra, 
los de madera o plástico en el mar.

Barquitos de juguete sin defensa
contra calma o tormenta por igual. 

Así de vulnerables y de débiles, 
tal vez incluso más
entre la marejada, entre los vientos,
entre el agua y la sal,
en medio de los días bajo el sol inclemente 
o perdidos de noche en la honda oscuridad.

Así de vulnerables y minúsculos
ante un mundo sin alma ni sensibilidad.

Cargados de ansiedades, aspiraciones, miedos,
de deseos y sueños tan caros de luchar, 
llenos de decisiones tan firmes y resueltas
tomadas con humilde heroicidad.

Algunos tienen suerte y se mantienen,
los más escoran, muchos volcarán.
Pero eso ya lo saben los que suben a bordo,
peor es para ellos lo que dejan atrás.

El mundo les impone un viaje a vida o muerte 
en busca de una escasa opción de libertad.

(...Tanto coraje muestran los que pueden lograrlo
como aquellos que nunca conseguirán llegar)